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El Instituto Químico de Sarriá 1905-2005

El Instituto Químico de Sarriá
1905-2005

Autor: Dr. Lluís Victori Companys, S.J.

Prólogo del Autor

Las líneas que siguen intentan ser un recuerdo de las personas que han ido escribiendo la historia del IQS a lo largo de sus cien años de existencia. El sistema que he utilizado ha sido partir de los acontecimientos que van jalonando estos cien años y hacer intervenir a sus protagonistas, situándolos en sus coordenadas de espacio y tiempo, dentro de la historia de nuestro país y en el entorno científico de cada momento; ya desde este instante quiero excusarme de cualquier olvido involuntario.

He ido salpicando la historia con anécdotas que hacen más amena la lectura y, a la vez, nos hacen ver la faceta más humana de las personas. Creo también que esta manera de hacer representa tomarse la vida con cierto humor, cosa muy necesaria en nuestros días y muy buena para la salud. Bastantes de estas anécdotas las he vivido personalmente en mis largos años de docencia en el IQS. Otras tuve el placer de oírlas de labios de quienes habían vivido al lado de los PP. Vitoria y Gil. Quiero mencionar en primer lugar al H. David Riera, colaborador incansable de los dos primeros Directores y fuente inagotable de recuerdos sobre hechos anecdóticos de la vida del Instituto; igualmente quiero hacer mención de las interesantes conversaciones tenidas con los PP. Galmés, Sanz Burata, Ferrer Pi, Montagut, Queralt y Barrera, con quienes he tenido la suerte de compartir

Comunidad durante gran parte de mis casi 50 años de vida en la Compañía de Jesús.

También quiero agradecer aquí a D. Bernardo Ferrández, excelente cocinero y muy buen amigo el hecho que me ha aportado una gran cantidad de información sobre la infraestructura existente durante los primeros años de vida del Centro.

He de hacer una mención especial al alumno de doctorado de nuestro Departamento, Sergi Colominas, que con una gran ilusión y una gran profesionalidad ha preparado el abundante material fotográfico que aparece en este libro; son muchas horas de dedicación que se hacen acreedoras de mi más cordial felicitación y agradecimiento.

Finalmente quiero advertir que el estilo es muy familiar, lejos de cualquier pretensión literaria, ya que para mi el IQS viene a ser una ampliación de mi ámbito de familia. En efecto, cuando a los 20 años entré en la Compañía de Jesús, viví de 1955 a 1957 en

Roquetas, mientras hacía el Noviciado. Allí asistía a .clase todos los días en aquella misma aula en la que 50 años antes impartía sus clases el P. Vitoria. Después, desde 1961, han sido 43 años ininterrumpidos de docencia en el Instituto y, de esta forma, el IQS que fue testigo de mis primeros pasos como profesor ahora está contemplando ya mi cercana jubilación.

Por todos estos motivos quiero dejar bien claro que para mi ha sido un gran placer repasar la historia de esta Institución que en el fondo ha representado revivir una buena parte de mi vida.